Tiempo de heroesmegos
El único alumno de padres separados era Fernando Restoy, por eso Fernando Restoy tenía siempre un heroesmego en su cartera. Cada día llevaba uno diferente. Lo enseñaba y lo volvía a guardar. Yo le robé un día
un capitán américa y no sé por qué lo hice. Creo que porque lo vi fácil, porque no robarlo me pareció mucho más complicado que robarlo. Luego vinieron las consecuencias; en sexto todo tenía consecuencias menos tirarle de la barba al profesor de pretecnología, que era hippy. La consecuencia de lo del capitán américa fue que Fernando Restoy le dijo al Ventura lo del robo y se montó un juicio en plena clase. El Ventura no se llamaba Ventura, sino Buenaventura Requena Torres. Era comunista pero no hippy, por eso no le tirábamos de la barba. Porque era un comunista serio. En el juicio, los principales sospechosos fueron Benito, Escolá y Fermín. Yo me libré porque era un buen muchacho o, al menos, eso decían los profes y todo el mundo en general. De Benito sospechaba todo el mundo porque había robado demasiado durante muchos años; de Escolá porque le chanaban los superhéroes (él se defendía: “los tebeos de superhéroes, no los muñecos de superhéroes”). Nadie supo por qué el Ventura sospechó de Fermín, pero a él le pareció divertido ser reina por un día, que alguien le tuviese en consideración aunque fuese para acusarlo de ladrón. Al día siguiente, tras varias sesiones en vano, el Ventura dijo que comprendía que el culpable no saliese por temor al castigo, pero que Fernando Restoy tenía que recuperar su muñeco. Entonces aplicó el método del humorista Eugenio. Eugenio tenía un chiste que empezaba diciendo algo así como “cerremos los ojos y que el ladrón devuelva la pieza; de este modo, éste no pasará vergüenza y el propietario recobrará su objeto y bla, bla, bla”. El Ventura cerró los ojos y el resto seguimos mirando, pero a lo chino. Todo el mundo vio a Benito levantarse, ir hacia Fernando Restoy y darle un guantazo. Por chivato, nos aclaró en el patio. Yo creo que los profes sabían muchos chistes y, en general, mucho de todo, pero en sus historias nunca salían tipos como Benito. Fernando Restoy no acusó a nadie. Yo todavía conservo mi capitán américa.
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-¿Y eso?
-Memorias de la infancia, vecino. Las iré publicando de forma más o menos regular.
-No le entiendo, De Paco. ¿Adónde quiere ir a parar?
-Al lugar de las cosas que nunca hice.
2 comentarios:
¿Cómo sabe que todos miraban, De Paco? Con ojos chinos a lo más que uno aspira es a ver borrosas las grandes cosas de la vida. ¿Miraba con ojos chinos Restoy y pese a ello no avisó a Ventura? ¿Paralizado el chivato? Hmmm, dudoso. ¿Robo? ¿Hubo fuerza, violencia o intimidación? ¿O fue un simple hurto realizado por un menor y, por tanto, impune? Demasiados interrogantes De Paco.
Lo remarcable de la situación es el objeto del hurto. Cualquiera que sea amante de los superhéroes y mutantes sabe que el capitán america es un julai. Un julai con alitas en el casco. Por otro lado cabe comentar la ominosa situación de "cerremos los ojos y que devuelva lo robado". A mí me ocurrió el primer día de primero de bup bup. B.U.P. Ante la impertinecia de la profesora aproveche la ocasión para escribir en la pizarra con letra enormes "UNA POLLA" y claro dijo aquello de que salga el que lo ha escrito u os castigo a todos!. Joder, pues no tuve valor, lo reconozco y los minutos se hicieron eternos. Al final se levanto Cosme, que era repetidor y lo borró, señalándome eso sí con dedo acusador. No me importó mucho porque almenos resolvió la situación. La hippy de la profe nunca me lo perdonó. La primera evaluación suspendí once. Que les jodan a ella a Cosme y al Capitán América.
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