Tiempo de heroesmegos (XI)
Castells no se creía lo de que en Barcelona había playa. Tuvo que venir Farré para decirle que sí, que yo decía la verdad, que la playa de Barcelona estaba en la Barceloneta y que él también iba de vez en cuando. Estaba la playa Libre y luego había baños de pago, como los Orientales, que tenía dos piscinas heladas y una zona vallada en medio de la playa. En ese especie de cerco, las mujeres enseñaban las tetas. En la arena de la playa Libre hacía más calor que en la de pago. Y había envoltorios de polos drácula que rodaban como en una peli del oeste. También había mierda y jeringuillas. ¡Y rumberos! En la playa libre había chavales que no hacían otra cosa que palmotear y beber xibecas y fumar porros. El problema de esos chavales es que en la calle tenían nostalgia del talego y en el talego nostalgia de la calle. A mi abuelo le pasaba lo mismo pero con Murcia. Al final Castells empezó a creerse lo de que en Barcelona había playa. Lo que no se creyó es que Farré se hubiese peleado con los rumberos. O que hubiera visto un tiburón. Yo un día vi un tiburón, pero ésa es otra historia.
Antes he contado que Javier Llarch rompió un vidrio de la ventana del pabellón viejo. La verdad es que el vidrio lo rompí yo.
En la Barceloneta, además de ir a la playa, comíamos cortes de vainilla y cucuruchos y jugábamos a fútbol en la calle de mi abuela, la calle Almirante Churruca. Las porterías eran las persianas metálicas de los comercios. Había reglas. No siempre valía cañón, por ejemplo. Normalmente no valía pero tirábamos a lo cañón igualmente. En la Barceloneta, las reglas sólo servían para tener remordimientos. Bueno, el único que tenía remordimientos era yo, que a los 6 años dejé de vivir lo que se dice vivir en la Barceloneta. El caso es que nos bañábamos en la playa, chutábamos a lo cañón y nos largábamos a comer helados. Luego la vida se fue complicando. El chico que vendía los helados jugaba en el Almirante Cervera, que vestía como el Ajax. Cuando un equipo se ponía de moda, los equipos del barrio le copiaban el uniforme. Otros dos equipos del barrio bastante buenos eran el Atlántic y La Salle. En La Salle jugaba el Soriano, un chaval de Cádiz que hacía cosas increíbles con la pelota. El Sori no jugaba exactamente contra el equipo rival, no, lo suyo era otra cosa. El Paco, que era como un Escolá pero en la Barceloneta, dijo que el Sori jugaba contra sí mismo. Mis primos jugaban en el Vinagre, que vestía como el Cádiz. En la Barceloneta había un montón de gaditanos, pero ninguno tan rubio y elegante como el Sori. Al heladero del Ajax lo encontraron un día en la playa.
Escolá llegó una mañana y dijo que todos éramos mitad hombres y mitad maricones. Castells se puso algo nervioso. Al Tuto, el gran rastreador de coños, le dio bastante igual lo que dijera Escolá. El Forés no entendió lo de mitad hombres.
A veces teníamos que hacer trabajos escolares, que eran como deberes pero más capullos. En quinto nos encargaron un trabajo sobre el arte románico. Le di a mi padre la enciclopedia monitor y le pedí que pasara a máquina la entrada románico. Pegué unas fotos en una página aparte y listo. Castells vio que tenía un trabajo muy pulcro y me rogó que pusiera su nombre en el cartoncillo de la tapa, que si no le suspenderían y si le suspendían no podía ir a Blanes a ver a una tía y... Total, que escribí su nombre y lo presentamos juntos. La verdad es que con Castells me enrollaba cantidad. Y no es que le temiera, al contrario; yo a Castells le quería un montón. Bueno, le quería y me daba cuenta de que no había dios que me tocase un pelo. Sólo me peleé una vez. Contra el Hita, un chaval un año más pequeño que yo pero bastante más alto y con la mano más larga. Me cayó un buen guantazo de primeras pero cuando le tuve pegadito le destrocé el párpado. Un poco más, dijo Benito, y se le cae el ojo al suelo. Luego me arrepentí mucho, sobre todo porque desde entonces aquel desgraciado no dejó de recibir pelotazos en el ojo. La pelea fue porque se metió con mi primo Gabino de Paco, que en aquel tiempo todavía vivía en La Barceloneta. La familia de mi primo era pobre. No tenía habitación para los niños. Gabino, Nacho y Jose dormían en el comedor, en un sofá-cama. Nacho era delantero centro del Vinagre y estuvo en el punto de mira de La Salle año tras año. Hasta que empezó a tomar xibecas y dejó el fútbol. Yo prometí un día que jamás bebería quintos y luego ya ves.
En junio todo era tan bonito que no tenía miedo ni de los navajeros, que era lo que más miedo me daba junto con los tiburones y que a mi madre le pasara algo estando sola en casa. No sé, que se cayera y se rompiera la cabeza, o que se golpeara con un armario de cocina, o que se cayera en la ducha. Todo esas cosas, en fin, que le pasaban y que le dejaban señales por toda la cara que ella se tapaba con unas gafas oscuras supergrandes.
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9 comentarios:
Estos heroesmegos es que no tienen recio... Hoy me han llamado la atención un par de párrafos. El primero el del vidrio roto. Así bribón que fuiste tu, y yo que tenía al Llarch por un gamberro. o es que quiere coger más protagonismo en la historia. Eso es trampa, juega con ventaja.
La segunda es de finura suprema. "A veces teníamos que hacer trabajos escolares, que eran como deberes pero más capullos" Genial la definición.
E.
Bocata di cardinale estas memorias. Por destacar una frase: "En la Barceloneta, las reglas sólo servían para tener remordimientos." Muy buena.
De Paco, le pillo un trocito de blog, con permiso.
Este fin de semana fuí al cine y antes de la peli por mi seleccionada me tragué tres o cuatro trailers de otras, ya saben. Uno de ellos me resultó indignante, él de la película JUNO, que se estrenará el viernes en España. Va de una chica de 16 años que se queda embarazada en su primera relación tonta con un compañero de instituto. Todo son bromas y comprensión. La chica toma la decisión de tener el niño y darlo en adopción a una pareja que ha puesto un anuncio en un periódico. Siguen los chistes y el buen rollo. Una manera absurda de tratar el tema de los embarazos adolescentes, el dar el niño en adopción no parece plantear ningún dolor a la embarazada, como si parir un hijo y entregarlo fuera como regalar un cachorro de perro. Y ¿que mensaje da esta película a los que serán sus principales espectadores? (es una comedieta para adolescentes) ¿que quedarse embarazada a los 16 años en superguay?.
He buscado en Google más información sobre JUNO y, para mi sorpresa, las críticas son buenas, está nominada a cuatro Oscars, dirección, guion, película y mejor actriz, y ya la catalogan como película del año.
A ver, ¿soy una vieja carca? ¿estoy más pasada que Massiel? ¿va a ponerse de moda embarazarse a los 16 años?.
Si alguien la ve que me informe, yo no me gastaré siete euros en esta peli.
Ah! si tenéis interés en ver el trailer de JUNO podéis hacerlo en la web Elséptimoarte.net
Huy veva, allí que me voy a ver ese trailer.
A mi me ha impactado mucho el último párrafo. No sé como interpretarlo.
Sí, yo también me fijado en el último párrafo. Es intrigante.
Pues está bien claro, lo oscuro.
Tremendo.
necesito hablar con usted,soy brais otero,y conozco a gabino,necesito preguntarle una cosa.616239593 gracias
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