Tiempo de heroesmegos (XIV)
Los días lluviosos me siguen dejando tan chafado como en los tiempos del cole. Había un tipo de lluvia, eso sí, que me gustaba. Me refiero a la lluvia de goterón de burbuja y cielo negro. Esos días nos obligaban a estar dentro de algún sitio y, sobre todo, dentro de nosotros mismos. Cuando llovía así, los profes ponían cara como de francés cabreado y nos encargaban trabajos silenciosos. Las dos primeras horas eran como de monasterio: el Ventu nos mandaba hacer algo y luego se sentaba a leer El País. A Joan Escolá y a mí nos interesaba más leer el diario que hacer cosas sin sentido. Un día se lo dijimos al Ventu (lo del sin sentido, que era cosa de Escolá, no se lo dijimos) y el Ventu nos prestó su diario de 9 a 11, hasta la hora del recreo. Yo a veces leía el As, ya lo he dicho, pero la prensa normal no la conocía tanto como Escolá, que sabía orientarse entre las secciones. El día que el Ventu nos dejó El País, el Benito nos dijo que si nos habíamos vuelto rojos, que qué cachondeo era ése, que de Escolá no le extrañaba lo más mínimo pero que de mí no se lo habría esperado nunca. Al día siguiente, el Benito trajo El Alcázar. Si hay libertad para leer El País, dijo, también tiene que haber libertad para leer El Alcázar. Lo del Beni y la libertad nos tenía desconcertados. Sobre todo, para qué engañarnos, al Beni. Los días de lluvia negra eran, también, días de texto libre. De los textos de las tías, conservo el agradable recuerdo de la escritura de Mónica Ruiz, que jamás habló del tiempo. Lo digo porque las tías sólo hacían redacciones sobre el tiempo, en plan “hace un día tormentoso, en el cielo hay una nube con forma de osito y tal y cual”. Los tíos no éramos mejores. Junto al dibujo, escribíamos una frasecilla y luego "the end". Ése era todo nuestro texto. Farré solía dibujar a Godzilla peleando contra King Kong y remataba el dibujo escribiendo “Godzilla contra King Kong y gana Godzilla”. La mayoría dibujábamos una escena de un partido de fútbol y anotábamos el resultado. A mí, cuando me daba por ahí, escribía "Español 15-Barça 14". Lo del 14 es porque me di cuenta de que a a los culés les jodía más eso que un 15-0. Gil seguía copiando sus dos fichas técnicas de las goleadas del Barça. Benito dibujaba tanques y soldados y bombarderos: “Guerra entre Alemania y Japón y Alemania aplasta a Japón”. Con la cosa del texto libre, que en realidad era dibujo libre, ningún profesor pareció intuir que nadie aprendería a escribir dos frases seguidas. Lo mío no tenía mucho mérito porque, ya digo, solía copiar bastante. Cuando no fueron Mortadelos, me dediqué a copiar noticias de los diarios. A veces me permitía cambiar las cosas un poco y decir que un tiburón había devorado a media escuela en la Barceloneta; cosas sin importancia. Las chicas se acercaban al pupitre y me felicitaban y yo me hacía un poquito el chulo.
Lo mejor del cole era forrar los libros nuevos con aironfix. Al Dani se los forraba su padre con papel marrón, del de embalar. Benito decía que el padre de Dani, al ser comunista, no hacía diferencias entre un libro y otro, que para un comunista todos los libros son iguales y que los comunistas odiaban las cubiertas de colores y, en general, las diferencias. Sea como sea, el caso es que el Dani tenía problemas para distinguir el libro de mates del de natus y el de natus del de socis y el de socis de todos los demás. Lo que chanaba de los libros del Dani, eso sí, era que su padre le escribía el nombre en la tercera página con una preciosa letra inclinada que su hijo jamás supo imitar. El padre de Benito no se tomaba tantas molestias. Le daba a su hijo un montón de adhesivos de la Falange y de Franco y de esvásticas y el mismo Benito los pegaba donde le venía en gana. En las portadas de sus libros había tantas esvásticas que, al final, Benito tampoco sabía muy bien si abría el de mates o el de natus. Tampoco es que los abriera mucho. Yo los forraba con aironfix y me quedaban siempre arrugas. Arrugas en el lomo, arrugas en la portada, arrugas por todas partes. El que mejor forraba los libros era el padre de Javier Llarch. Llarch aseguraba que no se los forraba su padre, que se los forraba él. Escolá los heredaba de su hermana mayor, con la mayoría de los ejercicios ya resueltos.
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10 comentarios:
Forrar las carpetas o el orgullo de no llevar las Fila, los Bonaventure de tachuelas y las dichosas pegatinas de Mango. Miguel Ángel y yo llevábamos aquel intento de personalidad debajo del brazo y lo soltábamos ¡plam! sobre la mesa sin querer aceptar que Angus Young daba más risa que miedo.
Ahoro forro as libretas con el estricto fin de que no se deterioren dentro de esa bolsa propia de Ángela Lansbury con la que voy a trabajar. Bueno, ya la viste, la libreta y quizá la bolsa. Uso forro transparente pero no adhesivo: cualquier cosa encuadernada y mía, me gusta sobada y holgada.
A punto de cumplirse quince años que conozco a Miguel (mi "Raúl"), brindaremos con la agridulce sensación de que, pal caso, entre la pelvis de Elvis y los espasmos de Axl Rose no mediaba más que un suspiro.
Un beso... y siento el photoshow.
Forrar los libros era todo un arte. Yo de niño, y también ahora, era muy torpe y mas que arrugas, a me quedaban grumos. Afortunadamente mi madre era una artista y me los dejaba niquelaos.
Es curioso esto del internet. Con el enlace del principio, es la tercera vez que veo esas fotos trucadas en webs distintas. Además las mismas, ya que conozco a la persona que las escaneó y que rodeó los burdos montajes con un circulo rojo.
¡Buenos y bonitos lluviosos días!
www.youtube.com/watch?v=aEJpT8hEUfQ
(Ag, que no me queda ná pa verlos)
Un beso.
Con su permiso, De Paco, hoy voy a saludar a Verónica. Primero, porque se lo merece y después para animarla a competir. Unas notas acerca de la biografía de Verónica en competencia con unas notas para la biografía de De Paco. Dos talentos en competencia.¡Qué maravilla!
Gracias Oriol, pero no soy digna.
Yo estoy para abanicar.
Un beso fuerte.
¡Vaya putada, José María! Me perdí la votación. Justo el día antes de la propuesta yo partía hacia Alemania. Y no volví hasta ayer. Me pregunto qué habría sido del resultado si yo hubiera votado. Está claro que la balanza se hubiera inclinado hacia el Boss. Allá va su grandeza: http://www.youtube.com/watch?v=8rGFfO5fUvE. Un abrazo, compañero. Javi
Emilio, yo también es la tercera vez que veo esa foto retocada, una de ellas en tu blog sin ir más lejos.
Parece ser que el concurso propuesto por De Paco lo ha ganado De Paco. En el artículo 6.8 párrafo 11 de los estatutos del concurso dice claramente que si lo gana De Paco tiene que invitar a comer a todos los participantes.
Veva
Sí, lo de los días lluviosos en un colegio es terrible. Lo digo con conocimiento de causa. No me extraña la descripción de los profesores y su comparación con esos franceses cabreados. Ante una expectativa de 8 horas todos concentrados, con tanto salvaje retenido... sólo queda salvaguardar un pelín de silencio, sí.
Por otra parte, fuera del cole, cómo lo ha clavao mi admiradísima Verónica!! Los Cure. Y yo que hacía a Verónica más joven que yo (aunque muchísimo más todo lo demás: coincido con Oriol. Verónica, replantéatelo y abandona la modestia!).
Y por útlimo, los comunistas y los colores de las portadas y las diferencias: cuando era pequeño e íbamos a Bélgica, lo que más me llamaba siempre la atención (además del jodido tiempo) era los colores de los coches. Había coches rojos, amarillos... Aquí sólo había blancos (según el modelo, torero), negros y muchos grises... Qué triste! Desde entonces asocio libertad con colores. España no era comunista (Deu ens guardi!) pero no había mucho aprecio, en general, por la diferencia. Coño, ahora en cataluña, tampoco... qué coincidencia!
Jaime
Muchas gracias, Jaime.
Pero sí, sí, tengo menos años que tú. Pero aun así adoro The Cure.
¡Un beso!
Veva, por eso decía que conozco al que escaneó la foto. Hay que ver como se mueve la red.
Curiosamente, la primera vez que vi las fotos en otra página no caí en que eran las mismas.
¿Cuando es la comida?
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