jueves, 3 de abril de 2008

Tiempo de heroesmegos (XVIII)

En natus estudiábamos el aparato digestivo. Los seres humanos tenemos caninos, incisivos y molares; los incisivos cortan, los caninos desgarran y los molares aplastan y trituran. En los pulmones, aunque esto esté incluido en el aparato respiratorio, tenemos alvéolos, pleura y bronquiolos. El corazón se divide en cuatro partes y está envasado en el pericardio. En caste no leíamos libros; lo que hacíamos era, sobre todo, comentar textos. Un día me tocó un poema de Juan Ramón Jiménez que decía iba tocando mi flauta a lo largo de la orilla y la orilla era un reguero de amarillas margaritas. 
1. ¿A lo largo de dónde iba tocando la flauta el personaje del poema?
2. ¿De qué color eran las margaritas?
Caste, para qué engañarnos, estaba mamao. En cata todo daba bastante igual porque era una asignatura triste. La única complicación de cata llegó el día en que Mercè, la profe, quiso enseñarnos una frase que decía els n’hi donarem o els li’n donarem o algo así. Al asombro general siguieron las risas y luego todo el mundo empezó a gritar li-la-lu-els-li’n fotrem, els la li'n follarem y lo que, en general, se grita en todas las aulas de Cataluña cuando se enseña eso. Fue divertido hasta que habló Lobera: "Mi hermana me ha dicho que tarde o temprano todo el mundo tendrá que saber eso, así que menos risas”. Uno de los problemas de cata, que además se repetía curso tras curso, era que la profe Mercè se empeñaba en llamar Benet a Benito. Cada vez que Benito oía Benet, daba un puñetazo en la mesa y decía: “¡Mercedes! ¿Le gusta que le llame Mercedes, eh, le gusta?”. En mates estudiábamos conjuntos. Estaban el conjunto A, el conjunto B y la intersección del A y del B. Mamao. También estaba el conjunto vacío. En socis hablábamos bastante del clima continental y del clima oceánico. Buenaventura nos dijo que si estabas en Tenerife y subías al Teide podías pasar del verano al invierno en 20 minutos. Años después, al Madrid le pasó algo parecido. En general, todo estaba bastante chupao menos el dibujo técnico. Había padres que no tenían dinero para comprar los rotrings, que costaban dos mil pelas y venían en un estuche de plástico. Había del 0.2, del 0.4 y del 0.8. A mí se me corría la tinta, no sé si lo he contado ya; se me corría hasta la del 0.2, que ya es ser malo. Mi primer gran fracaso escolar llegó con los rotrings. Hubo un tiempo en que le encargaba las láminas a Llarch, que tenía pulso de relojero. Hasta que descubrí el tipex. La verdad es que con el tipex gané calidad de vida. Si se caía el rotring al suelo, normalmente caía de punta y se jodía, pero en la papelería podías comprar sólo la punta, que costaba algo así como mil pelas. Mi madre, desde sexto, me compró decenas de puntas. A mí el dinero siempre se me fue en cromos y rotrings y tippex. Porque vicios, lo que se dice vicios, no tenía. Bueno sí, tenía uno: el pegamento lampograf. Lo vertía en el pupitre y lo dejaba secar y me pasaba la clase tocando la burbuja como quien acaricia una teta. Todo en plan muy Bigas Luna. 

Ver Tiempo de heroesmegos (I) (II) (III) (IV) (V) (VI) (VII) (VIII) (IX) (X) (XI) (XII) (XIII) (XIV) (XV) (XVI) (XVII)

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Yo era pésimo en dibujo también. Fue la primera asignatura que suspendí para septiembre. Dibujo técnico. No había por donde cogerlo.

vCasale

Emilio dijo...

Yo aprobé dibujo en primero gracias a un compañero digamos un poco pardillo ya que para la última evaluación, el amigo se había currado un comic (tal vez muy copiado de Azagra) que de haberlo presentado el solito le hubiese valido un notable alto. Sin embargo, dejó que otro amigo y yo pusiésemos nuestras firmas en el trabajo con lo que los tres aprobamos con un suficiente alto.