Lo de Ascó ha sido muy fuerte. Bueno, a ver, muy-fuerte-muy-fuerte tampoco, porque la verdad es que hacía ya la hostia que se sabía que había fugas. Cada semana o casi cada semana hay una fuga. Y si no es en Ascó es en Vandellós, que para el caso es la misma mierda. Pero claro, ahora está internet y las fugas ya no pueden ocultarse. Y espérate, porque lo que salga de ahora en adelante será cada vez más fuerte. Y los niños visitando la central como si nada; ahí, expuestos a las radiaciones en grupos de ochenta. ¿No es para joderse? Y ojo, muchísimo ojo que los índices de radioactividad que están dando los periódicos son falsos, radicalmente falsos. Me lo ha dicho un colega que sabe un huevo de física. Pero claro, la prensa calla porque la verdad no interesa. Y los niños paseando por las instalaciones, como si las centrales nucleares fueran templos del saber. En el fondo es cosa del sistema: les inculcan a los niños la cultura de lo nuclear para formar súbditos, para formar gente acrítica. ¡Después de tanta lucha y de tantos adhesivos en el coche! Cómo molaban aquellas pegatas, ¿eh? Las carreteras eran un clamor… Nuclear? No, gràcies! También estaban en vasco, que molaba mucho más porque a la guardia civil le jodía bastante la cosa vasca. Ponme un poquito de champán, sí, sólo un poquitico… ya-ya-ya-ya-ya-ya. Haaaala, dónde vas, mujer. Pues el otro día leí que unos críos tenían que ir a Ascó a jugar un partido de fútbol y al final no fueron; los padres no les dejaron ir. Yo tampoco les habría dejado. Vamos, si de mí dependiera aislaba la comarca entera, desmontaba la central y plantaba marihuana desde Ascó hasta el Garraf. Y lo de Chernóbil qué, eh, qué me decís de lo de Chernóbil. Ah, pero, ¿no os habéis enterado? Bueno, pues parece que una lengua nuclear que ha ido viajando por el mundo está asolando la Costa Brava y en Llançá la gente está palmando como moscas. El Gobierno lo oculta, claro, no tiene cojones de admitirlo. Dice este colega mío que la lengua nuclear, por cosa de los vientos y tal, se ha posado sobre una calle del pueblo y ya han muerto más de 30 personas, todas de la misma calle. Pero el Gobierno calla porque, ya digo, la verdad no interesa. Y la prensa también calla. Un poquito más de champán, sí... ya-ya-ya-ya-ya-ya. Y eso que lo de Chernóbil aquí no nos afecta de lleno: bueno, vale, la gente palma en Llançá pero de lleno, lo que se dice de lleno, todavía no nos ha tocado. Ara, lo que es Francia es para echarse a temblar; ahora está saliendo todo, con internet es imposible ocultarlo. Un drama, un verdadero drama, eso de Francia. Bueno, oye, yo casi que voy tirando.
•
Xavier Rius y Manuel Trallero, en ese ameno café-cantante que es la tertulia de E-notícies:
X.R.- ¡Aguascalientes, se ha ido nada menos que a Aguascalientes para ver a José Tomás!
M.T.- A ver si cree usted que todo el periodismo se hace por internet.

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada